Hace un día espantoso. El cielo parece pintado de un azul turquesa perfecto, casi sacado de una paleta. Las nubes blancas pasean en armonía sin tocarse, sin molestarse; como un banco de peces bailando en el océano, tan azul como el cielo en el que se refleja, y un sol poderoso lo inunda todo de una manera posesiva e insultante, de manera irónica; parece querer burlarse de mí.
¿Y yo?
Soy sólo un bufón sobre la Tierra.